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domingo, 3 de junio de 2012

Perdóname, aún no te lloré

No sé si es la lluvia, si soy yo que me hago mayor o qué, pero acabo de salir al balcón y recordé cuando la lluvia no me ponía triste, recordé cuando no me parecía un frío azote, las lágrimas de alguien que lloraba desconsolado.. y te pensé, recordé aquellas épocas en las que decías que a mi la lluvia me ponía inquieta y que a vos te ponía triste .. recordé que me mirabas y me decías "anda ven, abrázame y luego puedes volver a fingir que no existo" también recordé que hace casi un mes que no estás y que todavía no te lloré... volví a acordarme que decías que eramos tal para cual, por cabezotas y fríos.. pero también pensé en aquel 29 de septiembre de 2008, en el que lloramos juntos al teléfono durante horas.. y que aún así recordaste mi cumpleaños e intentaste sonreír, creo que nunca te lo agradecí, sé que estuviste en mis momentos más bajos, sin que yo lo pidiera, sé que me cuidaste siempre y que siempre apareciste para "salvar el día", la última vez fue, el 3 de mayo de 2010 en el que me echaste una bronca monumental por llorar, pero que a la semana apareciste y me abrazaste para decirme "eeh, verás como con el tiempo ya no duele".. y yo todavía no te lloré, algún día cuando tenga el valor, tal vez lo haré.. nunca te dije que te quise y siempre lo supiste y rara vez me lo reprochaste así que, se indulgente una vez más y permiteme no haberte llorado aún. siempre te quejaste de que escribo de madrugada, que duermo poco y que como aún peor, pero así soy yo..

Perdóname, aún no te lloré, pero es que no sé como hacerlo, te ignoré tanto durante tanto tiempo, me acostumbré tanto a que ibas a estar ahí sin que yo lo pidiera, sólo tenía que fruncir el ceño y ya estarías ahí.

Perdóname por recordar las mil cosas y las mil fechas que nos atan, ei, sabes? dentro de unos días hará 5 años que nos conocemos! pero.. este año no será igual, no vas a presentarte en casa para decirme "que mala eres y que poco me quieres".. te voy a echar de menos, ya empiezo a hacerlo.. te has recorrido medio mundo por volverme a ver.. y yo? yo no tengo esa opción, siempre dejándome sin argumentos...

Perdóname, pero a partir de hoy, te lloraré un poquito cada vez que te eche de menos, lo sé, lo sé, odias que llore, pero lo siento, esta vez.. lo haré..


miércoles, 11 de abril de 2012

яe¢υeяđøš


El autobús discurría por una carretera que bordeaba comarca agraria europea, ella ya ni sabía donde se encontraba… había vagado tanto en su vida que ya ni recordaba su Esparta natal. Parecía extraño, puesto que cuando le preguntaban de donde era decía que era americana, sin concretar sitio. Lo cierto era que habían caído tantos milenios desde el día en que ella había nacido… había visto imperios forjarse y destruirse, había visto amores, traiciones, mentiras, angustia, codicia, todo ello rodeado de poder.
Nadie nunca le dijo como vivir la vida, nadie nunca le dijo como esto iba a ser, a veces, a pesar de su fuerza, se sentía débil, indefensa frente a un mundo que evolucionaba y amenazaba con devorarlo todo, deshacer las cosas buenas, quemarlo todo hasta los mismísimos cimientos.
Vagando por el mundo, buscaba un lugar tranquilo, de esos en los que se puede descansar, ver niños crecer y rara vez se ve a alguien llorar, era consciente de que en el mundo ya no quedaban sitios así, pero valía la pena intentarlo…
Pero algo captó su atención, fuego… esto era algo que ella ya había vivido, casas arder con un brillo inusual que contrasta con la oscuridad de la noche, pero como solía ser usual, era culpa del ser humano, ese ser frágil tan maravilloso a la par que vil… Se acercó al sitio del fuego… odio, mucho odio alrededor, según le dijeron, la casa de unos extranjeros… y volvió a suceder, las fobias, los miedos, las inseguridades humanas volvieron a cobrarse vidas inocentes, vidas de gente que sólo busca estar mejor, las lágrimas comenzaron a caer por sus mejillas.. y no lo pudo evitar.. la sed.. y todo comenzó a ser borroso..
Más tarde recordaría el episodio por fragmentos, se veía a sí misma preguntando a aquellos aldeanos si sabían lo que era sufrir, si eran conscientes de que iban a morir… y la sangre… el dulce olor de la sangre, cayendo por su cuerpo, en su boca, bajando por su esófago, oía los gritos, los ignoraba y mordía lo más fuerte que podía, quería que ellos sintieran lo que los habitantes de esa casa sintieron, que murieran con los ojos llenos de pánico, como probablemente lo habrían hecho aquellos niños… y el fuego se apagó, y con él los gritos, la sangre, la furia… y allí, algo murió una vez más en su interior, algo que tardaría siglos en revivir.. y allí, descubrió que aún era capaz de llorar por si misma, que era capaz de sentir lástima y culpa… allí descubrió que la vampiresa también tenía algo de humana.

miércoles, 15 de julio de 2009

lα ṃυεɾτε


La muerte es un castigo para algunos, para otros un regalo, y para muchos un favor. La lucha justa te vuelve valioso, la muerte en la lucha te vuelve eterno .La muerte es una vida vivida. La vida es una muerte que viene .La vida en la oscuridad no es vida si no la muerte de mi vida sin la oscuridad sin el pensamiento sin los lados de conciencia vacía sin el palpitar de mi corazón por el sentimiento de mi existir .La Oscuridad es mi camino, las tinieblas mi trono y tu agonía mi alimento .Más vale morir con honor que vivir sin él



Estas palabras fueron escritas por mi vampírico Hermano Luis.. gracias hermano por haber sido mi inspiración ^^


Una vieja amiga me visita esta noche, aquí está parada ante mi, tan hermosa, tan terrible como siempre. La veo parada ante mí, su frente altiva y blanca como la nieve, sus ojos gélidos y decididos clavados en mi, su boca rígida, terriblemente decidida.
Así, esa noche la muerte volvía a tocar mi puerta, hacia siglos que la había mirado a los ojos por primera vez, con mi alma de mortal temerosa de perderse en la noche del tiempo, de quedar extraviada en las manos de aquella dama tan blanquecina, con sus ropas negras como el manto que cubre las noches sin luna. Pero esta noche era diferente a aquella, esta noche ya no la miraba con el terror en mis ojos, puesto que mi ser había diezmado más vidas que las que se había llevado aquella hermosa parca de color enfermizamente mortecino, yo la observaba allí parada con su guadaña, mirándome con su característica mirada fría, sin articular palabra. Yo la observaba con las manos colocadas en las caderas y expectante, esperando que ese ángel de la muerte se dignara a susurrar algo, a mostrar su terrible voz, y cuando finalmente sucedió solo me espetó “ha llegado el momento de pagar” yo la miré y comencé a reír, aquel ser silencioso y gris me informaba que había llegado el ocaso de mi vida.

Tras escuchar las palabras de la parca mi mente comenzó a vagar por las aceras del recuerdo, recordando mi vida mortal, mi familia, mis amigos, los días de sol hace largo tiempo olvidados, todo aquello punzaba mi ser como pequeñas dagas, la espada dorada del recuerdo atravesaba mi ser, y así, el ángel oscuro de la muerte comenzó a sonreír con una sonrisa terrible, y yo la observaba arrodillada en el suelo, alzando mis ojos hacia ella entonces la muerte se arrodilló enfrente de mi y susurró a mi oído “nunca dije que iba a llevarte conmigo, te haré pagar en vida, vivirás sintiendo el dolor que has causado y el que causarás”. Así es como La Muerte, me dejó, sollozando como una niña temerosa, sintiendo el dolor de la muerte pero sin sentir su calma, su paz.

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